Un grupo de investigadores de anfibios del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) acaba de publicar en la revista internacional Herpetological Conservation and Biology un artículo científico en el que demuestran la  importancia que tienen las albercas, pilones, abrevaderos, charcas artificiales, canteras abandonadas, etc. en la conservación de anfibios.

Han desarrollado el trabajo en el sureste madrileño, abarcando puntos de agua contenidos en Belmonte de Tajo.

Hemos contactado con Carlos Caballero-Díaz, uno de los investigadores del trabajo, que además se conoce muy bien todo el sureste madrileño, y nos elogia la diversidad de especies de anfibios que se reproducen en diferentes puntos de agua artificiales en Belmonte de Tajo. Especies muy emblemáticas como el sapo partero común, el sapillo pintojo ibérico o el considerado como Vulnerable por la Comunidad de Madrid sapillo moteado común, son un verdadero tesoro formando poblaciones en nuestro término municipal.

Queremos difundir esta investigación ya que muchas veces los anfibios se enfrentan a amenazas en sus puntos de reproducción que se pueden evitar fácilmente, como la introducción de peces o cangrejos exóticos (que tantos daños producen a la flora y fauna autóctona) el vertido de residuos y contaminantes químicos o la manipulación de renacuajos.

Además de evitar estos problemas, el investigador nos ha comentado otros dos problemas asociados a pilones: “El efecto trampa (imposibilidad de salir de un pilón por la verticalidad de las paredes) que provoca mortalidades masivas tanto en adultos que han acudido a reproducirse como en individuos que acaban de realizar la metamorfosis y quieren salir, es uno de los principales problemas registrados en el sureste madrileño. Por ejemplo el sapo común que también reside en Belmonte de Tajo, sufre muchísimo esta amenaza y sería tan sencillo solucionarlo como amontonar piedras o construir rampas a la entrada y a la salida del pilón”.

Otro problema que han detectado, asociado sobre todo al sapo partero común, es cuando se desocupa por completo un punto de agua para tareas como la limpieza: “En este sentido, intentar dejar siempre agua en un pilón y limpiar cuando no haya larvas (o si hay retirándolas con cuidado a un cubo de agua para soltarlas cuando se haya vuelto a llenar de agua tras la limpieza) es una medida muy importante para que los anfibios puedan completar correctamente la metamorfosis en el agua, y así persistir en el tiempo”

Queremos recordar que nuestro municipio tiene mucha riqueza por sus numerosos puntos de agua y la biodiversidad asociada a ellos, especialmente de anfibios. Nos ha querido recalcar que la conservación de anfibios y la realización de actividades como caza, ganadería o agricultura son totalmente compatibles, y además, las benefician enormemente, ya que los anfibios mantienen a raya plagas de insectos y otros invertebrados, y también sirven de alimento a muchos animales del territorio.

Os dejamos el artículo. Su publicación científica ha sido en inglés, no tenemos la traducción pero debido a su importancia queremos publicarlo.

Caballero-Díaz, C., Sánchez-Montes, G. Butler, H. M., Vredenburg, V. T., & Martínez-Solano, Í. 2020. The role of artificial breeding sites in amphibian conservation: a case study in rural areas in central Spain. Herpetological Conservation and Biology15(1), 87-104.

Descarga libre en: http://www.herpconbio.org/

El sapo partero común (foto de Carlos Caballero-Díaz en Belmonte de Tajo) es una especie que depende mucho de puntos artificiales para reproducirse. El macho lleva encima unas semanas los huevos hasta que los suelta en el agua.

ADJUNTAMOS ARCHIVO PARA SU DESCARGA: Caballero-Diaz_etal_2020